
Avec le temps ...
Con el tiempo (avec le temps ...) aprendo a quererte en la distancia; aprendo a amar tu ausencia, y a enamorarme sin tus ganas. Aprendo a verte como el fantasma que me susurra en la noche palabras de amor y esperanza. Palabras que construyen en el aire un futuro compartido, hecho de pasión y de calma. Con el tiempo voy gastando tus recuerdos a base de cigarros y desvelos, (y espero / y temo) encontrar en otros ojos comprensión, compañía y consuelo. Con el tiempo -como tú- busco ese punto de encuentro entre tu indiferencia y mi obsesión, entre tu silencio y mi llanto, tu cobardía y mi dolor. Con el tiempo he olvidado mi rencor, que borré a base de poemas, silenciando con versos, gritos, dudas, blasfemias ... y esta absurda desilusión. Con el tiempo y con paciencia, con el tiempo -tanto tiempo...- este antojo de tu boca, vivo en mi abstinencia, se ha resignado, en tu ausencia, a morir de soledad
Aquella mañana ...
Habría dado mi vida por hacer eterna aquella mañana, viendo el sol aparecer escondida tras tu espalda. La cama, que había sido nuestro campo de batalla, fue entonces mi universo, tu tempestad y mi calma. Sereno y dormido, eras toda mi geografía, explorada en la noche y contemplada en el día. Volví a escalar tu espalda apoyándome en tus curvas, guiada por tus lunares, buscando tus rojos labios, sabedora de sus manjares. Y volví a morder la fruta prohibida, presagiando ya el final, apurando la tibieza de nuestro pecado carnal.
Mitad de mí que no soy yo ( ...tú)
Sonrisa perfecta con alas inmensas. Unos ojos muy negros, de mirada profunda, descarada y tierna. El tacto: muy dulce (me hueles a hierba) Y una voz que me llena, aunque a veces ajena. Caminar seguro, con andares firmes, veloces, no esperas. Unas manos vacías si-no-están-en-mis-caderas (mi pequeña licencia) Así te veo, mi vida, y así en mi vida te vea; veamos la vida, mi vida, que sin tí la vida no vea.
¿así también somos como cucarachas en esta casa? sobrevivientes comiendo de papeles haciendo pequeños ruidos entre los libros debajo de la noche si desaparecidas vueltas otra vez en los des.hechos cotidianos cobrándonos justicia en un bombón pequeñas gregorios al revés baratas asquerosas caminando aún sin las dos patitas de atrás nos inmunes a la radio.actividad esperando hacer que el mundo nuestro sea como quien sola dice y cae del banco de la cocina al cielo no posible soñado reluciente de lamer sus pies sustitutos pastillas como truenos de paz en esta guerra y rota del dolor un gesto pinta sobre su boca ¿lo que no fue no pudo ser? ¿elegías romances? ¿otras prendas de amor? así como quien en un gesto cae de la paz de la cocina al trueno del dolor no soñado sustituto de amor en esta guerra de lo que no fue otro cielo pinta sobre su boca rota dice y sola ¿si irrepetible esta historia se repite? como tragedia una y otra vez como farsa ¿y otra vez y otra? simulacro etcétera o revés de una trama no tejida continua continúa o desdichada se desdice ¿es otra? y de tantos rostros lo que queremos ver nos ciega nos muda nos rota el alma ¿caballos y bueyes contando historias de bueyes y caballos? si desde lo dicho al hecho de piedras otra vez el roto pecho lleno ¿qué cavidad contenga y abra de tanta oscuridad razón? providencia de las manos hecha astucia o barbarie
Esta noche recorrí la ciudad siendo no vidente. Las calles me pudieron haber visto pasar varias veces, allí, rasgando inmensos lienzos simples y descoloridos por el paso del tiempo que fueron obstaculizando el único camino que no era incierto. He pintando hoy los colosales muros de mi apariencia, con nuevas formas y colores. Esta noche el veneno ya no embriaga, y la ausencia es un dolor soportable, Hoy podré ufanarme diciendo: " No he caído en ese viejo y estólido juego". Lo único que necesita esta noche es viento ... no esa débil brisa que soplaba mi mar durante el día y la tierra ajena en la noche. Esta noche la luna se ha vestido con una estera magnífica de estrellas, ha venido a obsequiarme un viento fuerte y arrollador, ese torrente de aire inquieto, veloz y pasajero que anegan los pensamientos que un día tuvieron dueño. Y sé que no tengo miedo de poder sentir de nuevo, ya no es negro lo que estoy viendo ... Es solo como el viento ligero, majestuoso, sosegado portador de recuerdos. Esta noche ha venido al fin a liberarme de la aflicción que he cargado por tanto tiempo. Y así borraré los caminos que me llevaron a tan equivocadas partes y fingiré que todo fué un largo y confuso sueño.