Lope de Aguirre: de los libros a la pantalla

Por Elsa Otilia Heufemann-Barría *
Universidade Federal do Amazonas. Manaus, Brasil

Lope de Aguirre

El conquistador vasco Lope de Aguirre pasó a la historia por su crueldad y por haber asumido su traición contra la corona española. No se conocen muchos datos sobre este personaje. Aguirre nació en el primer tercio del siglo XVI, pero se desconoce la fecha exacta, así como también la de su llegada al Nuevo Mundo. Su nombre resonó a partir de la expedición que zarpó el 26 de septiembre de 1560 desde el embarcadero de Topesana (actual departamento de San Martín, Perú) al mando del comandante Pedro de Ursúa, cuya misión era descubrir las tierras de El Dorado.

Las referencias sobre los hechos ocurridos en la jornada que bajó todo el curso del río Amazonas, corresponden al relato escrito dejado por el licenciado Francisco Vázquez, testigo presencial y superviviente de la expedición. Fue una expedición compuesta por aproximadamente 300 españoles, unos pocos negros y 600 indios. También viajaban algunas mujeres españolas, algunas indias con sus hijos, doña Inés de Atienza, amante del capitán Ursúa y Elvira, hija de Lope de Aguirre, soldado que se tornará personaje central en esta aventura amazónica. Por el número de viajeros, se puede inferir que se trataba de una jornada de gran porte, esto explicado por la promesa de la división de un considerable botín, sueño de un importante grupo de conquistadores que hasta entonces no había encontrado riquezas, fama ni el prestigio que soñaron.

El capitán navarro Pedro de Ursúa, comandante de la expedición, era un hombre respetado en Perú, pertenecía a una familia influyente en la Península y en el Nuevo Mundo había realizado brillantes campañas conquistadoras, incluso fundando ciudades. A poco de zarpar, las frágiles embarcaciones comenzaron a dar problemas, e incluso algunas naufragaron, puesto que eran poco resistentes a las aguas del Amazonas. Posteriormente, Ursúa percibe que hay descontento entre los expedionarios y aún así, continúa bajando por la mano derecha del río Amazonas, donde, según las noticias que se tenían, estaría Omagua, la mítica tierra del cacique dorado, un supuesto pueblo construido de oro y clavado en el medio de la selva. El descontento aumentó con el pasar de los días, producto de la desconfianza que se manifestó entre algunos españoles sobre el empeño de los indios guías para encontrar las tierras doradas. Lope de Aguirre fomenta estas inquietudes de los hombres y de a poco va consiguiendo el apoyo de los rebeldes y pone en práctica su plan de dominar a los expedicionarios para ponerlos a su servicio, volver a Perú y conquistar las vastas tierras del virreinato. Pero para conseguir este objetivo debe ir eliminando a aquellos que le importunan. El primer día del año 1561, manda a matar a Pedro de Ursúa y a su lugarteniente de nombre Juan de Vargas. Acto seguido, el joven sevillano Fernando de Guzmán, ex alférez de Ursúa, fue elegido sucesor de este, con el cargo de General del Campo. A los pocos días, el Tirano Aguirre decide coronar, en plena selva amazónica, a don Fernando como Príncipe y obliga a los hombres a firmar un documento en el que todos declaran reconocerlo como príncipe y desnaturalizarse de los reinos de España y negar el vasallaje que le debían al soberano Felipe II. Al firmar el acta, Aguirre añade a su nombre la palabra "traidor", hecho que alarma a los expedionarios. Desde ese momento comenzaron a llamar a Guzmán de Excelencia; él comía con ceremonia y firmaba como Don Fernando de Guzmán por la gracia de Dios Príncipe de Tierra Firme y Perú. Al convertirse el sevillano en Príncipe, el objetivo de la expedición cambiaba: volver a Perú y tomar el poder. A partir de allí las muertes violentas fueron sucediéndose, en su mayoría ejecutadas por los marañones, nombra dado por Aguirre a sus expedicionarios. Desconfiado y receloso, el Tirano mató a doña Inés de Atienza, mandó dar muerte a siete capitanes, a un padre y también a su Príncipe.

Determinó el tirano matar a su príncipe y a todos los capitanes de la consulta; para lo cual juntó una noche la más gente que pudo (...) y sin detenerse más fue en casa de su príncipe, el cual estaba en la cama, y al ruido que traían ya que llegaban a la puerta, se levantó en camisa y viendo a su maese de campo delante, dice que le dijo: ¿qué es esto padre mío? Y el tirano le dijo que estuviese quedo y él y sus amigos mataron a su príncipe D. Fernando a estocadas y arcabuzazos. Y así feneció la locura y vanidad de su principado y pereció allí la gravedad que había tomado y todas sus cuentas salieron vanas. (Vázquez, 1992: 99)

En cada pueblo que se detenían, Lope de Aguirre mataba o mandaba a matar a lanzadas, a puñaladas, a garrotazos, o ahogaba a expedicionarios que sospechaba que estarían amotinándose. A la cabeza de sus hombres, subyugados por el terror, bajó por el Amazonas y recorrió, durante meses y meses, la inmensidad del curso de este enorme río y con grandes dificultades salieron de su desembocadura, llegando a la Isla de Margarita el 20 de julio de 1561. En primer lugar se ganó la confianza de los isleños, para posteriormente empezar con sus desmanes: desarmaron a la población e hicieron prisioneros al gobernador, al alcalde, autoridades, vecinos en general, mujeres y hombres. Robaron, recogieron y destruyeron las embarcaciones de los isleños para evitar fugas, sembrando el pánico entre los vecinos. Los expedicionarios que intentaron huir fueron ahorcados en plaza pública, como una forma de evitar que otros siguieran el ejemplo. Aguirre amenazaba a los isleños diciéndoles que "había de hacer correr arroyos de sangre por la plaza de Margarita de los vecinos della..."(ED 119). Sembró el terror en la isla, donde permaneció aproximadamente un mes, mató a unas 50 personas, entre hombres, mujeres y frailes, incluidas las autoridades que estaban en prisión. Su fama de cruel se expandió por los pueblos vecinos: Borburata, Nueva Valencia y Barquisimeto, los que fueron abandonados por sus habitantes ante la inminencia de la llegada del Tirano.

Felipe II

Irritado por la deserción de un grupo de sus marañones y percibiendo que estaba quedándose solo y que las posibilidades de apoderarse del poder en el virreinato se estaban esfumando, Lope de Aguirre le escribe una larga carta, en el pueblo de Borburata, al rey Felipe II, en la cual, de forma atrevida y directa, cuestiona al monarca, llamándolo de cruel, ingrato e injusto. Denuncia en esta carta también el comportamiento y la moral de los representantes de la Corona y de la Iglesia en Perú, acusándolos de ambiciosos y soberbios. Narra, en el mismo documento, los detalles de la expedición por el río Amazonas, asumiendo todos los crímenes cometidos, sin arrepentimiento, y además, justificándolos. De Ursúa registra que era "tan perverso, ambicioso y miserable que no le pudimos sufrir... y le matamos cierto bien breve"; de Fernando de Guzmán dice "no consentí sus insultos y maldades y me quisieron matar, y yo maté al nuevo rey y capitán de su guardia, y teniente general y a cuatro capitanes y a su mayordomo, y a su capellán..." (Vázquez, 1992: 142) Encierra la carta con "Hijo de fieles vasallos tuyos en tierra vascongada, y yo rebelde hasta la muerte por tu ingratitud: Lope de Aguirre el Peregrino."( Vázquez, 1992: 143).

En el pueblo venezolano de Barquisimeto, el Tirano perdió a la mayoría de sus hombres que se aliaron al ejército del Rey, atraídos por las cédulas del perdón. Esto provocó una inmensa furia en Lope de Aguirre, que se sintió abandonado y solo, y ante la inminencia de ser muerto, mata a puñaladas a su hija Elvira, y que según palabras de Vázquez

"revestido del demonio en él, hizo una crueldad mayor que todas las demás, que fue dar de puñaladas a una sola hija que traía en el campo, mestiza y muy hermosa, que se miraba en ella, y cuando la mató, dijo que lo hacía porque no se quedase en el campo y la llamasen hija del tirano entre sus enemigos."(1992: 165)

Un ejército real formado por habitantes de los alrededores detiene su insana y cruel aventura, y Lope de Aguirre es ejecutado con tiros de arcabuces por dos de sus soldados el día 27 de octubre de 1561. Así sucumbe el Aguirre Loco, el Aguirre Traidor y el Aguirre Peregrino. Por su condición de traidor, su cuerpo fue despedazado y repartido por diversos lugares de los alrededores de Barquisimeto, y su cabeza fue colgada en una jaula en la plaza de Tocuyo. Póstumamente fue condenado en Venezuela, como traidor, y el juez también falló que todos los bienes de Aguirre fueran destruidos desde sus cimientos, que las tierras por él alguna vez ocupadas fueran sembradas con sal y que los hijos fueran considerados indignos e incapaces de tener honra y condenados a la miseria y pobreza perpetuas (Jos, l927:204).

La crueldad y la traición de Aguirre son evidentes a lo largo del texto, que de un anónimo tripulante se transforma en la figura central, a partir de la cual emanan las más importantes decisiones y acciones. Se trataba de un hombre viejo, enfermo y cojo. Consta que Lope de Aguirre permaneció en Perú unos 20 años, ejerciendo las más diferentes actividades, siendo que en su mayoría formando parte del ejército real, sofocando rebeliones como la que él propiciaría en el río Amazonas. Al parecer fueron años de sacrificios y luchas por la Corona, pero sin conseguir fortuna, honra ni fama, que eran los bienes más preciados por lo conquistadores del siglo XVI; llevó una vida insignificante y sin destaque, viviendo a la sombra de otros. Además ya era un hombre de edad avanzada para la época y con pocas perspectivas para su futuro.

La Araucana

El levantamiento de Aguirre y las crueldades prepetradas en la expedición rápidamente se constituyeron en noticia, corriendo de boca en boca, tanto en el Nuevo Mundo como en Europa. A pesar de los esfuerzos de las autoridades para borrar su nombre de la historia, su fama ha sido mayor. Se conocen once relatos, entre cartas y Relaciones, escritas por marañones que participaron de los hechos. Alonso de Ercilla y Zúñiga en su poema La Araucana (siglo XVI) deja registro de Aguirre en su obra. El padre Reginaldo de Lizárraga, en su obra Descripción del Perú, Tucumán, Río de la Plata y Chile (siglo XVI) escribe:

Lope de Aguirre volvióse la bestia y tirano más cruel que ha habido en nuestros tiempos, (...) mató a muchos: si se reían, los mataba; si estaban tristes, los mataba; si se juntaban, los mataba; si se paseaba uno solo, le mataba; no se ha visto ni leído semejante ánimo de demonio."(l987:298)

En su tiempo llegó a convertirse en una leyenda de terror en las tierras por donde pasó.

En el río Huallaga existe una pronunciada angostura a la que todavía hoy se conoce con el nombre de salto de Aguirre, (...) y que aún las gentes sencillas de aquellas comarcas musitan una oración y se santiguan con terror del Tirano. Una ensenada de la isla Margarita conservó hasta no hace mucho tiempo en el lenguaje popular el nombre de Puerto del Traidor. Y en Barquisimeto y Borburata persiste la creencia de que el alma atormentada del tirano Lope de Aguirre vaga errante por los campos comarcanos en las noches lúgubres. (Ortiz de la Tabla,1989: 8-9)
Daimón

Pero es en el siglo XX que la figura y leyenda del Tirano alcanzaron proporciones novelescas y que inspiraron a conocidos escritores, surgiendo importantes obras literarias, a saber: Las inquietudes de Shanti Andía de Pío Baroja (1911); Tirano Banderas de Ramón del Valle Inclán (1926); El camino de El Dorado de Artur Uslar Pietri (1947); La aventura equinoccial de Lope de Aguirre de Ramón J. Sender (1964); Lope de Aguirre, Príncipe de la libertad de Miguel Otero Silva (1979) y recientemente, Daimón de Abel Posse (2002). Cada novelista metamorfosea a Aguirre desde diferentes ángulos, y todas las obras constituyen importantes aportes para reflexionar sobre este personaje.

Nuestro personaje no sólo quedó restringido al ámbito literario, sino que fue también llevado al cine. El cine es un género que encanta a multitudes porque es capaz de fundir lo verbal con lo visual, explorando segmentos de belleza que pasan desapercibidos en la vivencia cotidiana. En la relación literatura-cine una expresión no sustituye a la otra, por el contrario, ambas artes se apropian de elementos recíprocamente, con la condición de mantener sus especificidades. Tanto la obra literaria como la historia adaptada para el cine, transmiten emoción, despiertan la curiosidad y, especialmente, exigen una reflexión. A pesar de estos objetivos comunes, constituyen lenguajes diferentes que exigen del lector o espectador análisis específicos para obtener una mejor comprensión de los recursos utilizados por cada propuesta.

En 1972, el director alemán Werner Herzog lleva a la pantalla grande la pesadillezca expedición ocurrida en el río Amazonas durante el siglo XVI, llamada Aguirre, la cólera de Dios. Durante 100 minutos transporta al espectador a uno de los momentos marcantes de la historia de la conquista. Fue filmada en la selva amazónica peruana, lugar donde ocurrió, hace poco más de cuatrocientos años, parte de la historia real. Las duras condiciones de la naturaleza - río, selva, clima, animales - quedan claramente expuestas en la película y refleja las dificultades y peligros que debieron enfrentar técnicos y elenco participantes. Los paisajes de la cordillera de los Andes, la fuerza de las aguas del río y de la selva son una muestra de la fuerza de la naturaleza, de su inmensidad, misterios y peligros, resaltando la pequeñez y fragilidad del ser humano.

El actor polaco-germano Klaus Kinski (1926-1995) consigue interpretar a un Lope de Aguirre desequilibrado, loco, obcecado por conseguir su objetivo, transformándose en el alma de la película. Kinski compone un personaje inolvidable: cojo, retorcido, cruel, obsesivo y con una mirada que ahorraba palabras. Su expresión fría e insana le da el tono perfecto al perfil del Tirano. El director consigue crear un clima de terror al poner en escena las muertes de Ursúa, Guzmán, de Elvira y otros expedicionarios. Los largos silencios y la pertinente música de fondo, del grupo Popol Vuh, colaboran para mostrar la tensión de las situaciones. Las imágenes finales también son impactantes para el espectador, cuando se ve a un Aguirre a bordo de una frágil balsa en el peligroso río Amazonas, solo, desesperado y perdido en la inmensidad de la naturaleza.

A pesar de no ser una película comercial, Aguirre, la cólera de Dios, se transformó en uno de los filmes más cultuados en los círculos de cinéfilos internacionales. Según Werner Herzog, tuvo que sortear dificultades de diversas índoles en el momento del rodaje, como las geográficas y climáticas, pero las más complicadas fueron aquellas relacionadas al carácter difícil de Kinski, quien al parecer incorporó el personaje de Aguirre en todos sus crueles aspectos.

Aguirre

La película no es fiel a ninguno de los relatos dejados por los diferentes cronistas. El director junta personajes y acciones de las dos expediciones españolas que navegaron en toda su extensión el Amazonas durante el siglo XVI; sin embargo, el filme consigue su objetivo al transmitir el ambiente de tensión y terror expresado en la narrativa escrita. Balogh (2005: 47) utiliza el término "transmutación", acuñado por Jakobson, para referirse al proceso de interpretación de signos verbales (palabra escrita) para un sistema de signos no verbales (imagen en movimiento, sonoros); en otras palabras, la adaptación de la literatura al cine.

La trama desarrollada por Herzog es tan creíble, que incluso para aquellos que han tenido acceso a la lectura de la Relación, no les afecta el hecho que el protagonista sea rubio, de ojos azules y hable alemán, puesto que su convincente interpretación no deja dudas que se trata del tirano viscaíno Lope de Aguirre. Como bien registra el escritor y crítico literario brasileño Fábio Lucas (2007:9), ambas artes, cine y literatura, se influencian recíprocamente y, aunque echen mano a recursos diferentes, utilizan los ojos como punto de entrada en la conciencia activa del observador para conseguir sus objetivos.

El siglo XVI es un período de la historiografía que pocas personas conocen. La relectura de la insana expedición de Aguirre, a través del cine, ha sido una excepción, y, aunque retrata un episodio de violencia, permite conocer y analizar otros aspectos de la realidad y de la literatura reinante en la época. La película y el libro son obras diferentes y cada una ofrece su propuesta; sin embargo dialogan entre sí y se influencian mutuamente. Ambos vehículos, película y libro sobre las aventuras de Lope de Aguirre, llevaron al lector/espectador a reflexionar sobre una de las expediciones más importantes del siglo XVI. El intrigante y desequilibrado personaje histórico Lope de Aguirre transita sin dificultad hacia la ficción escrita y, posteriormente a la pantalla grande, perpetuando su nombre en la historia, literatura y cine.

Referencias Bibliográficas


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BALOGH, Anna Maria. Conjunções, Disjunções, Transmutações: da literatura ao cinema e à TV. 2ª. Edic. São Paulo: Annablume, 2005.
DELEUZE."La ira de Dios: Aguirre, Kinski y Herzog". Disponible en: http://deleuzefilosofia.blogspot.com/2007/08/la-ira-de-dios-aguirre-kinski-y-herzog.html
GONZÁLEZ, Cristina. El Dorado: Exploración de América ecuatorial. Colección El Gran Encuentro. Madrid: Ediciones SM, 1990.
JOS, Emiliano. La expedición de Ursúa al Dorado y la rebelión de Lope de Aguirre. Huesca:Talleres Gráficos Editoriales, 1927.
LIZÁRRAGA, Reginaldo de. Descripción del Perú, Tucumán, Río de la Plata y Chile. Madrid:Historia 16, 1987.
LUCAS, Fábio. "Prefacio". In: Brito, José Domingos de. (org.) Literatura e Cinema. Vol 4. São Paulo:Novera, 2008.
MAGASICH-AIROLA, Jorge, BEER, Jean Marc de. América Mágica. Quando a Europa da Renascença pensou estar conquistando a Paraíso. São Paulo:Paz e Terra, 2000.
VÁZQUEZ, Francisco. Crónica de la expedición de Pedro de Ursúa y Lope de Aguirre. In: ORTIZ DE LA TABLA , Javier. El Dorado. Madrid:Alianza Ed., 1989.
USLAR PIETRI, Arturo. "El Peregrino" In: La creación del Nuevo Mundo. México D.F.: Fondo de Cultura Económica, 1992.


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* Elsa Otilia Heufemann-Barría, profesora chilena residente en Brasil, obtuvo el título de doctora en Lengua Española y Literatura Española e Hispanoamericana en la Universidad de São Paulo-USP. Se desempeña como Profesora Adjunta en el Departamento de Lenguas y Literaturas Extranjeras de la Universidad Federal de Amazonas - UFAM - en Manaos/Brasil. Actualmente es la Coordinadora del curso de Lengua Española. Sus áreas deactuación son, preferencialmente, en Lengua Española y Literatura Hispanoamericana.
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20 de julio de 2009

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