Muestra de poesía joven chilena
(1965 – 1980)

Selección y prólogo: MARIO MELÉNDEZ, México D.F. (*)

BREVÍSIMO PANORAMA DE LA POESÍA EMERGENTE

Los nombres de Manuel Silva Acevedo, Hahn, Zurita, Maqueira, Millán, Chihuailaf, Memet, Lira, Llanos, Riedemann, Harris, son antecedentes insustituibles para la nueva poesía chilena. Creadores que también han logrado abrir un espacio y cuyas obras se consolidan una vez “recuperada la democracia”.

La generación posterior, los herederos de la dictadura, los bárbaros, los desterrados, constituye una vertiente que recupera en sus textos la visión de la ciudad como refugio. La poesía se hace canto desde lo marginal. Lo urbano habla en una lengua opaca que es, al mismo tiempo, lamento de la tribu, voz de la periferia que estalla contra el poder económico e ideológico.

En tal escenario, las voces de Sergio Parra, Marcelo Novoa, Ernesto Guajardo, Malú Urriola, Jesús Sepúlveda, Bárbara Délano, Harry Vollmer, Yuri Pérez, Nadia Prado, por nombrar algunos, reinterpretan y rearman la realidad o tratan de hacerlo a partir de los pedazos dejados por este pequeño holocausto material y humano.

Al inicio de los 90, la poesía se vuelve autocrítica y reflexiva. El muro de Berlín entierra los últimos paradigmas y utopías, y con ello lo épico, lo social, lo episódico, dan paso a un neovanguardismo donde el hablante lírico es un sujeto ambiguo, sin identidad, las más de las veces desorientado, confundido en un lenguaje de signos y formas cabalísticas, acertijos que debe y necesita descifrar para comunicar una verdad.

En este contexto, la intertextualidad, el collage, la fragmentación, los códigos y metalenguajes, la parodia, constituyen una trama en la cual se sustenta gran parte de la nueva poesía. Así lo reflejan las obras de Armando Roa, Leo Lobos, Marcelo Rioseco, Javier Bello, Yanko González, Jorge Velásquez, Nicolás Maré, Damsi Figueroa, David Preiss, Germán Carrasco, Kurt Folch, Julio Espinosa, Alejandra del Río, Andrés Anwandter, Pedro Montealegre, Rafael Rubio, Antonia Torres, Carlos Henrickson, Gustavo Barrera, Marcelo Guajardo, Ivo Maldonado, Arnaldo Donoso, que incorporan parte apreciable de los elementos ya descritos.

Otros desde lo etnocultural, como Jaime Huenún, Leonel Lienlaf, Paulo Huirimilla, Gloria Dünkler, reafirman las bases de su identidad y denuncian los vicios de un mundo que los asfixia e instrumentaliza.

Mención aparte, merecen poetas como Francisco Véjar y Héctor Hernández Montecinos. El primero hace suyo ciertas claves del larismo y las transfigura a su propio e impersonal radio urbano. El segundo recicla los ingredientes de su imaginario y los devuelve a la página en blanco a partir de una notable y extraña lucidez.

Muchos nombres y otros tantos que quedan en la memoria se dispersan o confluyen en un presente demasiado autista y fragmentario, incapaz de ofrecer señales de ruta en las cuales reconocerse y que, además, los arrastra en un vértigo de contradicciones, convirtiéndolos en seres a la deriva, náufragos en un océano de imágenes y sueños castrados, donde sobreviven con el germen de la palabra que es, la mayor de las veces, complicidad y silencio.


Armando Roa
(Santiago, 1966)

Armando Roa

Abogado. Su trabajo literario abarca la narrativa, el ensayo, la poesía y la traducción. Entre sus libros destacan: El hombre de papel y otros poemas, Zarabanda de la Muerte Oscura (galardonada el año 2000 con el Premio Nacional otorgado por el Círculo de Críticos de Arte), Estancias en homenaje a Gregorio Samsa y Hotel Celine. El año 2002 obtuvo el premio Pablo Neruda.

LA DICHA DE ENMUDECER.
A LA MANERA DE JOHANNES BOROWSKI

De par en par nos abrieron las palabras.
Las palabras, con sus lívidos desechos,
saltando de boca en boca,
dejándonos a la intemperie,
cambiándonos de soledad.

Nada cede su sitio a este frío,
a esta vasta sombra, a esta noche interminable
de palabras gastando y viciando a las cosas.

Lo sonoro nos invade por todas partes.

Ya no brilla el silencio
desde el fondo de lo oscuro.

Ahora que las palabras nos han arrebatado
la dicha de enmudecer.


Yuri Pérez
(San Bernardo, 1966)

Yuri Pérez

Es una de las voces más representativas de su generación. Entre sus libros figuran: Mala yerba, Antología registrada, Cumbia y Ceremonia del Cristo blanco. Textos suyos aparecen en importantes revistas y antologías literarias. Por su obra ha recibido el Premio Municipal de Literatura de su ciudad natal en dos oportunidades (1997 y 2001), la beca de la Fundación Neruda y la beca Fondart del Ministerio de Educación. Actualmente dirige la Academia de Letras de San Bernardo y realiza talleres literarios en sectores poblacionales.

ADIÓS MY LOVE

El día que me pudra sin haber dicho lo justo
A la luz de velas color mausoleo
Vendrás a tocar mi garganta de peste
Con la tristeza de una viuda hermosa

Querrás pulir mi nombre en tu boca
Y descubrir el eterno embrujo de la muerte
En la fosa donde los muertos se excitan
Intentarás adivinar el nuevo espesor de mi sangre

Irás a contemplar las tumbas de tus parientes
A los que nunca importé
Y de los cuales no supe más que eso

Me buscarás entre el zumbido de las moscas
Y te echarás cansada de intentarlo
Bajo el rosal más bello del cementerio

Desde la tierra de gusanos hambrientos
Leeré para ti el mejor poema ruso
Dormiré
Y te alegrarás de haberme perdido


Nadia Prado
(Santiago, 1966)

Nadia Prado<

Es docente y periodista. En 1991 recibió la beca de la Fundación Pablo Neruda. Ha publicado los libros: Simples placeres (1992), Carnal (1998), Copyright (2003) y Job (2004), que recibió el Premio del Consejo Nacional del Libro, en la categoría Obras Inéditas. Sus textos aparecen en varias antologías y revistas de divulgación literaria. Es Académica de la Universidad Andrés Bello en Viña del Mar.

OVACIÓN I

Ella entró en un carro
adornado por cruces flores y ropajes
sacrificó a un gran toro
asustada corrí a esconder mi cara

El aplauso unánime del público
hizo sangrar mis oídos

Debajo del miedo que me daba el triunfo
guardé su corona
con «Sangre y Arena»

Me convertí en estatua
ojos al horizonte
húmedos y fríos

TRIUNFO
****

OVACIÓN 2

Vine a pie y me hice jinete

Tomé un caballo sacrifiqué a mi madre
y le di de comer al animal

Era la última sensación de que estaba viva
TRIUNFO
****

OVACIÓN 3

Saqué a luz la corona de su triunfo
y la puse en el cuello del animal

Le otorgué mi madre

De sus gritos me hice valiente
TRIUNFO MAYOR


Harry Vollmer
(Osorno, 1966)

Harry Vollmer

Poeta y profesor. Ha publicado: Chaucha y Con Ajo. Dirije la revista literaria Pájaro Verde. Sus textos aparecen en diversas revistas literarias y en diversas antologías nacionales. Ha sido invitado a numerosos encuentros de escritores. Actualmente reside en Castro, Isla de Chiloé.

Comienzo a temerme a mí mismo
a mis innumerables cicatrices,
a mi estómago rasgado,
a mi soledad más inmensa que el cielo.

A pestañeadas entra el sol
por las viejas costillas de la sede.
En sus entrañas, en el cuarto anillo,
algunos cantan la única canción
aprendida atrás en el colegio.
Otros prefieren dormir bajo las mesas
tranquilos, soñándose bajo una mesa.
Al fondo, unos desconocidos alegan
si era penal o no era penal
en el partido que nunca vieron ni jugaron.
La Chilindrina baila
dispuesta a acostarse hasta con su padre,
tras la barra, un oscuro hombre
junta el trago sobrante en una botella,
mirando la sangre, deseando la sangre
que baila desbocada, frente a su ojo tuerto.
Un poeta escribe en una esquina
con un trago robado de alguna parte,
entran y salen los cabros chicos
buscando algún bolsillo ancho
donde robar monedas, una cuenta de luz
o un dulce de menta
olvidado hace un par de años.
En el aire, retumba un corrido de los buenos
de un presidiario y su madre
que nunca fue a las visitas.

Sólo yo tengo paz conmigo mismo, pienso
mientras termino en la puerta,
de orinarme en los zapatos nuevos.


Leo Lobos
(Santiago, 1966)

Leo Lobos

Poeta, traductor y artista visual. Ha escrito en diversas publicaciones y leído sus textos en Chile y el extranjero. Entre sus obras figuran: Nueva York en un poeta, Marnay. Notas de un cotidiano, Devagar, Turbosílabas. Poesía Reunida 1986-2003, Mar esmeralda y Un sin nombre. El 2002 recibe la beca UNESCO Aschberg de literatura y desarrolla una residencia creativa en CAMAC Centre d´art. Marnay Art Centre en Marnay-sur-Seine, Francia. Ha traducido a destacados escritores brasileños contemporáneos como Roberto Piva, Tarso de Melo, Tanussi Cardoso, Hilda Hilst, entre otros.

TRES MUJERES, UN PIANO, UN GATO,
Y UNA TORMENTA

a Alexandra Keim

Es difícil ser un pájaro
y volar contra la tormenta sobre
la cicatriz de la Tierra
mejor es como un gato estar
siempre atento a las brasas
cerca de la chimenea
y escuchar
siempre atento escuchar
a tres lenguas diferentes hablar
un idioma a la vez fascinante
a la vez misterioso y conocido
oír e ir en su música
en sus luces y propias
y universales sombras
fotografiar
por tan solo un segundo
fotografiar con la mirada sus perfiles
de ser posible
flotar
dentro
de la sala
como
un pájaro
en
la
tormenta


Jaime Huenún
(Valdivia, 1967)

Jaime Huenún

Estudió Pedagogía en Castellano en el Instituto Profesional de Osorno y en la Universidad de la Frontera en Temuco. Entre sus libros destacan: Ceremonias, Puerto Trakl y Reducciones. El 2003 obtuvo el premio Pablo Neruda. A fines del mismo año compila y antologa el libro Epu Mari Ulkantufe ta Fachantü/ 20 poetas mapuche contemporáneos (Lom ediciones). Actualmente realiza talleres de expresión poética en Temuco.

EN LA CASA DE ZULEMA HUAIQUIPÁN

Junto al río de estos cielos
verdinegro hacia la costa,
levantamos la casa de Zulema Huaiquipán.
Hace ya tantas muertes los cimientos,
hace ya tantos hijos para el polvo
colorado del camino.
Frente al llano y el lomaje del oeste,
levantamos la mirada de mañío
de Zulema Huaiquipán.
Embrujados en sus ojos ya sin luz
construimos las paredes de su sueño.
Cada tabla de pellín huele a la niebla
que levantan los campos de la noche.
Cada umbral que mira al río y los lancheros
guarda el vuelo de peces y de pájaros.
Bajo el ojo de agua en el declive
donde duermen animales de otro mundo
terminamos las ventanas.
Y en la arena hemos hincado nuestras sombras
como estacas que sostienen la techumbre
de la casa de Zulema Huaiquipán.


Marcelo Rioseco
(Concepción, 1967)

Marcelo Rioseco

Se tituló de ingeniero en la universidad de Concepción. Más tarde fue encargado del Departamento de Extensión en la universidad del Bío-Bío. Ha publicado: Ludovicos o la aristocracia del universo (Premio de Poesía Revista de Libros del diario El Mercurio, 1994), El cazador y otros relatos y Chile, poesía contemporánea, con una mirada al arte actual (editada por la Revista Litoral, en Málaga, España).

SALUDO A LA LEYENDA DEL MAÑANA

Ludovicos
energía de cráteres concentrados
vendaval y férreo elemento de guerra
A tu figura la luz proyecta su destino y cede el milagro
no hay quien pueda declararse enemigo de tu música
naciste inmenso
y más inmenso habrás de morir
porque en tus pulmones entra todo el oxígeno del mundo
y a tu corazón corresponde la argolla del impulso último

Eres igual a océanos de ronca voz
a bosques y sus perfumes de árboles orgullosos
a ríos enteros, archipiélagos
península o roca volcánica
te pareces a todo lo que vive
como si tu corazón concentrara un átomo especial

Yo tiendo mi mano hacia ti y saludo tu viejo peregrinar
brindo por tu inconstancia
bendigo la irresponsabilidad que te ha dado tanta belleza
te proclamo la sustancia de lo maravilloso
materia y crisol de la poesía paralela
Qué perpetua inquietud te asiste
como el crecimiento del liquen o cardúmenes sin sosiego
semejante a manadas de búfalos en trote furioso
te observo en la rueda obstinada de la vida
abriéndole el vientre a las semillas
yendo por estrellas y desde allí al infinito

Qué puede importar si el hombre ciego no comprende
el deseo de estar por sobre toda realidad
Yo me adhiero a tu salto de ala abierta
y eso es más que el entendimiento
Me anudo a las cruces de las catedrales
e igual a un elemento divino
desde todas partes surges llevándome

¡Ah! Ludovicos
monje guerrero del porvenir
hijo de la tierra y su propio vagabundo contradictorio
la mirada de tus ojos traspasa el obstáculo
y aérea como ninguna
anuda águilas eternas a tus párpados
Qué puedes hacer sino atormentarte con los necios
Ludovicos
sé ese ángel aliado al trueno resplandeciente
coloso
enemigo de las anclas y su peso de muerte silenciosa
Sé el solitario corazón que no cesa de luchar

Yo bebo a tu salud, camarada místico
Por todas partes te salen imprevistos
brilla la espada
Nunca un armisticio, una rendición
a eso llamo locura, insensatez, desmán
y desde mi posición de espectador favorecido
aplaudo, aplaudo
así vive el espíritu exaltado
similar al potro embravecido con el relámpago
vacilante
y aún así, arrojado a regias tormentas
con sueños al alcance de la mano
su arquitectura estelar comprende el imán del mundo
vivo y más vivo
con explosiones en el pecho
histórico y absoluto
vuelto hacia el porvenir de la luz
Así, Ludovicos
Así por siempre.


Francisco Véjar
(Viña del Mar, 1967)

Francisco Véjar

Poeta, antologador, ensayista, crítico literario. Ha publicado la Antología de la poesía joven chilena y los poemarios Fluvial, Canciones imposibles, País insomnio y Bitácora del emboscado, entre otros. Fue becario de la Fundación Pablo Neruda en 1990. En la actualidad es colaborador de la Revista de Libros del diario El Mercurio, y se desempeña como profesor de literatura en la Universidad del Desarrollo.

ALLÍ DUERME MI PADRE

Visito el cementerio:
allí duerme mi padre
sobre polvo y más polvo,
donde no hay más que el silencio sordo
de otras voces,
lápidas casi borradas por las tempestades:
débiles huellas sobre el mármol.

El viento desordena el entorno.
Camino sobre pétalos resecos
que se unen a la tierra,
sobre pedazos de labios
que se juntaban para amarse.
Pero no hay respuesta.

Un día espíritu y carne
fueron fuertes,
vagaban sin prisa,
releyendo en el aire las señales de la vida.

Estoy de pie en este mundo,
mirando como muere la tarde,
sintiendo la enarbolada sensación
de contener en un segundo otros ecos.

Hay pasos que oyen,
hay ojos disueltos que observan,
también el destello de la nada.

Allí duerme mi padre,
frío y delicado como la nieve.


Malú Urriola
(Santiago, 1967)

Malú Urriola

Sus textos han sido incluidos en diversas antologías. Ha publicado: Piedras rodantes, Dame tu sucio amor, Hija de perra, Nada y Bracea. En el año 2004 recibe el Premio Mejores Obras Editadas del Consejo Nacional del libro, con el libro Nada, Editorial LOM, 2003. Libro que también recibe el Premio Municipal de Poesía 2004. El 2006 recibe el Premio Pablo Neruda. En el año 2009 recibe la Beca John Simon Guggenheim Memorial Foundation, Creative Arts Poetry. New York, USA.

GATOS

IV
Hey, malú, asume la vida de gato
que te toca saltar de techo en techo
porque ni siquiera un poco de sol
los hará volver
porque no nacimos para dar
pero tampoco para recibir
hay que asumir el costo
te estás chalando
nada te llena
y el hastío te agarra de espaldas
por eso le seguimos el juego
a los imbéciles
y corremos en esta carrera de equinos
de mala sangre
cuando el poeta canta su bar cecil
y Dios le guiña un ojo
y por el otro le cae un goterón de tinto
de aburrido tinto.
Hey, malú, nace una estrella
nadie quiere el nobel
pero se mueren de sólo pensarlo
los poetas se odian
toman juntos pero se odian
a quién le importa
que se maten
que se tengan pica hasta la muerte
total, de todas maneras
no tenemos quien nos abrace
porque los gatos se retiran de noche
quién sabe dónde.
Hay que asumir, pendeja
que estás sola
que te bailas un rock
para quitarte las ganas –tú sabes de qué–
porque de tanto perraje patriarcal trompeteado
estás hasta la tusa
y ellos siguen tirándose a partir
prejuiciados
amablemente discrepantes
hey, malú una raja, qué te importa
si ni siquiera encuentras algo que te importe
por eso callas y luego ríes
porque nadie te llena el hoyo,
ni el vino
ni los machitos
ni mirar sus traseros sin forma
no te queda más que caminar borracha
y llegar borracha a tu home
piedrita mendiga.


Nicolás Maré
(Santiago, 1968 - 1993)

Pseudónimo de Rodrigo Suárez. La obra de Nicolás Maré permaneció estrictamente inédita hasta algunas apariciones en periódicos (Zona de contacto de El Mercurio) tras su muerte. Todos los poemas antologados son inéditos y no recibieron, por parte del poeta, titulación general. El padre de éste, León Suárez, se ha dedicado intensamente al ordenamiento de la totalidad el material poético que dejó Maré.

TÚ PUEDES DECIR

A J.L. Martínez

Tú puedes decir que el pájaro al decir
dice que no dice nada,
tú Martínez puedes
Pero yo ni eso
Yo digo menos que los pájaros
ni siquiera puedo decir que no digo
Todo esto es una mentira
yo sólo escribo algo así
como una constatación de vacío,
algo así como una radio
dedicada a programas de silencio,
un recipiente para encerrar nadas,
para formalizar ausencias,
para que esas mismas ausencias
ratifiquen que por lo menos algo hay,
algo hay en las hojas blancas
que ni tú Martínez ni yo Suárez
hemos amado lo suficiente.


Leonel Lienlaf
(Alepue, 1969)

Leonel Lienlaf

Pertenece a la nueva generación de poetas que escriben en mapudungun y español. Estudió Pedagogía Bilingüe en la Universidad Católica de Chile, sede Villarrica. Entre sus obras destacan: Se ha despertado el ave de mi corazón (Premio Municipal de Santiago, 1990), Canto y poesía mapuche (disco compacto, 1995, edición trilingüe), y Palabras soñadas (LOM ediciones, 2004).

PASOS SOBRE TU ROSTRO

Madre, sobre tu rostro, con un
traje desconocido
apareció el murmullo del agua.
Todos los recuerdos presentes
envolvían ese sonido
y algo me miró.
Yo era un tronco formado
por miles de caras
que salían de tu rostro.
Por el tronco caminé a través
de cientos de generaciones
sufriendo, riendo,
y vi una cruz que me cortaba
la cabeza
y vi una espada que me bendecía
antes de mi muerte.
Soy el tronco, madre,
el que arde
en el fuego de nuestra ruka.


Kurt Folch
(Valparaíso, 1970)

Kurt Folch

Poeta y traductor. Licenciado en Lengua y Literatura Inglesa de la Universidad de Chile. Participó en la creación y publicación de la revista literaria Licantropía (1993 – 1995). Becario del Iowa International Writers Workshop, En 1996 publicó Viaje nocturno, y Thera en el 2002. Poemas suyos figuran en diversas antologías. Actualmente, trabaja como profesor en la Universidad Diego Portales.

BAJO UN CIELO INCRUSTADO

Bajo un cielo incrustado de nubes
bogamos tragando oscuridad:

mudo follaje (bemoles) que fermenta
en sangres distintas. Yo juego

con instrumentos de tortura. Yo juego,
hablo, golpeo la cabeza contra los muros

de una ciudad extraña. En vano
blanquear paredes. En vano

las oraciones en el erial. Tú
pides limosna, quemas la hojarasca

y entibias tus manos bajo el cielo
incrustado de nubes haraposas.

Yo templo los instrumentos de tortura.
Tú haces la limosna

ofreciendo tajadas del corazón
más triste de la comarca

oscurecido igual que
un espejo cuando cesa la luz.


Yanko González
(Santiago, 1971)

Yanko González

Poeta, antologador y traductor. Ha publicado Metales Pesados, Alto Vota y Me tradujo González, entre otros. Es compilador de importantes antología entre las que destacan: dos antologías de poesía: Voz Sero, Antología de Poesía Joven y Zurdos. Última Poesía Latinoamericana. En 1996, publica junto a Pedro A. Araya, la traducción de La muerte se está fumando mis cigarrillos del poeta Charles Bukowski. Es doctor en antropología y profesor de la Universidad Austral de Chile, Valdivia.

EL SALÓN DE T

"FUMANDONOS PUNTO ROJO
Reducimos a fierrazos
Al matón de la puerta
Que se dice
El dueño de la Disco
El vivo saca una fogueo pirateada
Y nos repliega a tunazos
La guatona new wave se quiebra de cariño
El ruido baja a los Depeche Mode
Que tecnifican el aire en Ajonegro
De chasca al Salón de T 2
Le dieron por la espalda al Caduga
Cuando la sangre se confunde
Con la pálida del cuerpo
-Hoy pisco de 40° Hoy chicha en anilina-
Caduguita lanza un grito de muerte funky
QUE HUMANIZA NUEVAMENTE EL AIRE
QUE HUMANIZA NUEVAMENTE EL AIRE
QUE HUMANIZA NUEVAMENTE EL AIRE"


Germán Carrasco
(Santiago, 1971)

Germán Carrasco

Tiene estudios de Lengua Inglesa en la universidad de Chile. Ha publicado Brindis, La insidia del sol sobre las cosas, Calas, Clavados y Multicancha. Por su obra ha obtenidos múltiples distinciones entre las que destacan: el premio de poesía Jorge Teillier, Mejores obras editadas del consejo nacional del libro y la lectura, Sor Juana Inés de la Cruz y el Premio Pablo Neruda. Sus poemas aparecen en diversas antologías nacionales y extranjeras.

Kermesse

¡pero si es casi prosa! no hay claridad conceptual
¿a qué explicar absolutamente todo? es más insípido que comida de enfermo
truquea traducciones y las sirve en platos frescos
no se la puede con los metros no se la puede con el verso libre
nada que decir a quién le interesan sus amoríos
muy académico muy marginal
una pálida copia de______________…
hispanizante no ha leído a los clásicos hispanos
ha leído demasiados clásicos muy provinciano
nada bueno puede salir de las cloacas santiaguinas sus endecasílabos machacan
demasiada métrica no tiene prosodia mucho adjetivo
un feminismo trasnochado oracular, pretenciosa
bueno, reconozco un par de versos notables que he leído en una poeta mexicana
muy católico su rupturismo aburre se le secó el pozo
no hay profundidad no hay trasfondo religioso
dicen que es antisemita demasiada lectura de poetas judío-americanos
se acostó con el jurado le prometió caviar al jurado
fumó hierba con el jurado
lo vieron en provincia con el jurado en un bar de dudoso gusto y reputación
esa barba hippie esa pinta de milico pobre un punk de Nueva Quillahue
ese terno de tinterillo el tono de maricón rasca

Pura mierda.


Mario Meléndez
(Linares, 1971)

Mario Meléndez

Estudió Periodismo en la Universidad La República de Santiago. Entre sus libros destacan: Apuntes para una leyenda y Vuelo subterráneo. En 1993 obtiene el Premio Municipal de Literatura en el Bicentenario de Linares. Sus poemas aparecen en diversas revistas de literatura hispanoamericana y en antologías nacionales y extranjeras. El 2003 es invitado al Primer Encuentro Internacional de Amnistía y Solidaridad con el Pueblo, en Roma, Italia, donde es nombrado Miembro de Honor de la Academia de la Cultura Europea.

QUE SALGA EL INDIO ENTRE LAS PIEDRAS

Que salga el Guayasamín que cada uno tenemos
que salga el indio entre las piedras, médula a médula
el gran precipicio que somos, la gran llaga ecuatoriana
y lo que cae del ojo al cielo, y lo que arruga el aire
y lo que sale de nosotros mismos como una rosa deforme
y lo que araña más adentro que salga
que salga el trueno, la bocanada, el relámpago
la hebra furiosa y tuerta que mira sangrar el alma
y aquí, en esta jaula ardiente que es América de luto
están pendientes los nombres de aquellas manos clavadas
de aquellos pies desahuciados, de aquellos huesos de humo
de aquel sueño arrojado al gran ataúd del miedo
o simplemente del árbol con sus ramas infinitamente secas
Porque no estamos muertos, no estamos
y hay uno que ahora brinca por encima de los sables
y hay uno que bebe fuego y lleva alas de ceniza
y hay uno que agrieta el río con su cráneo universal
y hay uno que dice yo, yo soy el indio entre las piedras
y todo el horror humano se me apaga en el cuerpo
y tengo lágrimas y penas
y el corazón como una luna borracha
y el esqueleto dormido, y la mandíbula tiesa
y a mi oído brama el perro de las noches podridas
y a mi boca rueda el beso de la angustia que mata
Y yo pinto, yo pinto con mi voz y con mis uñas repletas
yo pinto con mi oxígeno la cicatriz del viento
raspo la puñalada maldita de los siglos
me sumerjo en el ácido mortal de las pupilas andinas
desnudo el recuerdo de la calavera sombría
y en mí sobreviven las tripas cortadas de cuajo
y cada grito soy yo, cada mejilla nacida del grito
cada suspiro fatal y su patria de aguja
cada mujer, cada hombre
cada animal volteado en la vértebra dramática
todos y cada uno de ellos
y en todas partes la vida como un sol amargo
y yo, hinchado de colores
cierro las alas y duermo sobre la tristeza


Alejandra del Río
(Santiago, 1972)

Alejandra del Río

Fue becaria de la fundación Neruda. Ha publicado Yo cactus, Escrito en braile y Material mente. Sus textos aparecen en diversas antologías. Ha desarrollado el performance como complemento a lo poético. Actualmente radica en Alemania.

EPÍLOGO

No sé en qué momento perdí la fe en la belleza
Puede ser que le haya encontrado su corazón de mentirosa
en todo caso la usé y no me importaba que mintiera
porque mientras fuera bella
bien podía alimentar mis pájaros carnívoros.

Pero un día ya no les bastó con contemplarla
los pájaros empezaron a exigir sentidos
no se saciaban si no se los traía.

Encontraba los sentidos repartidos por mi cuerpo
en el antebrazo tenía escrita una ley precisa
era necesario siempre no olvidarla
en el pecho había copiado su sentencia la libertad
qué hacer si en el ombligo
el bien común estiraba su condena
así a mi espalda la encorvaban los deberes más excelsos
yo alimentaba con estas cosas importantes a mis pájaros.

Cuánta hambre tenían y sin embargo vomitaban.

Desesperada me volqué al sentimiento
lo hallé hecho un esqueleto
de carnívoros sólo les quedó el deseo
y yo amaba a mis pájaros
no soportaba verlos sedientos.

Probé a recetarles compromisos
les dio taquicardia y perdieron garras.

Supuse que necesitarían tradición
se me chuparon agobiados de retornos.

Nada en el mundo los hacía feliz
cuando llegaba con novedades
corrían a esconderse, perdían el valor.

Casi murieron cuando encontré
un lugar para ellos en los estantes.

Pobres pájaros míos
no los quise muertos
los dejé alimentarse en mi cabeza
allí encontraron su sitio
un bocado de sangre
un lecho de tinta.


Javier Bello
(Concepción, 1972)

Javier Bello

Es Licenciado en Literatura Hispánica por la Universidad de Chile y Doctor en Literatura Española Contemporánea por la Complutense de Madrid. Entre sus libros figuran: La rosa del mundo, Las jaulas (galardonado con uno de los premios de poesía en el Concurso Jaime Gil de Biedma, Segovia, España), y El fulgor del vacío. Durante el 2006 obtiene el XXVI Premio Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez, organizado por la Diputación de Huelva, España. Actualmente es coeditor de la revista electrónica Cyber Humanitas, dependiente de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile.

LA JAULA DE LA SENTENCIA

I

Cuídate de los viajes, hijo mío,
cuídate de los viajes y de los trenes
y del tambaleo de los barcos en la batalla del amanecer.

Cuídate de los trenes
y de la tierra donde baila sepultada una llama,
cuídate de los barcos y de los fuegos fatuos
como escondes tus rodillas del tormento de la tempestad.

Nunca entenderás el recorrido de los animales
por las veredas y los parques,
los animales malos que se comen la sed.
Nunca entenderás los ojos de los perros
que desaparecen tras el silbido de los cazadores.
No me digas que no has visto
los animales negros que tienen cara de anciano.
No me digas que no has visto
los caballos cansados que cruzan con sus patas la verdad.

Ten cuidado de los viajes,
ten cuidado de los trenes y de las potencias malignas
y de perderte entre tus propias aguas.

No dejes tu sombrero fuera de la casa,
no dejes tus guantes lejos del amanecer,
porque las hormigas te golpearán con sus antenas
/hasta causarte daño,
porque las piedras arderán en tus zapatos negros,
para que aprendas a no jugar con las líneas de tus manos,
para que recuerdes, hijo mío,
que el norte de las brújulas se come la cabeza
/de tu propio animal.

Cuídate de los viajes,
cuídate de los viajes y de los trenes
y del tambaleo de los barcos en los mares sin ley,
porque en los viajes va la muerte hablándote al oído,
porque en los trenes va la muerte sentada
y en los barcos va la muerte de pie.


Jorge Velásquez
(Castro, 1972)

Jorge Velásquez

Actualmente está radicado en la ciudad de Osorno. Sus poemas aparecen en importantes revistas literarias nacionales y extranjeras, como también en varias antologías de poesía joven chilena. En coautoría con Bernardo Colipán publicó la antología crítica Zonas de Emergencia (Valdivia, Paginadura, 1994) que incluye a nueve poetas y tres ensayos acerca de esta generación de escritores. En el 2006 publica su primer libro de poesía La iluminada circunferencia.

APOLOGÍA SEMÁNTICA PARA UN RETRATO DEL TALLER

El poema debiera terminar ahí
el corte es preciso
excelente la salida con ese último verso
parecido a un epigrama de Cardenal
como al mejor de sus poemas

Tú has trabajado veinte años para hacer ese texto
para vanagloriarte delante de tus compañeros de trabajo
como un poeta de reconocida calidad en el ámbito nacional
traducido al italiano, alemán y al ruso
Has trabajado veinte años
          al amparo de tu Director de Taller
alojando junto a toda tu familia que están aburridos de tus conversaciones
de Baudelaire, Ezra Pound

Te publicaron en la Editorial Universitaria

Eres Encargado Cultural de la Nueva República (y olvidaste escribir a tu grupo)
Ahora has ganado doce millones de enemigos

El poema debiera terminar aquí
Te dije en aquella reunión de Taller Literario
Pero no medí las consecuencias.


Juan Paulo Huirimilla
(Isla de Calbuco, 1973)

Juan Paulo Huirimilla

Entre sus obras figuran: El ojo de vidrio, Cantos para niños de Chile y Palimpsesto. Sus textos se difunden en diversas publicaciones nacionales y extranjeras. Ha ganado los concursos de poesía: Primeros Juegos Literarios de Puerto Montt y Luis Oyarzún, entre otros. Actualmente se desempeña como profesor de las asignaturas de lengua materna y fundamentos filosóficos de la carrera de pedagogía básica, mención inglés, en la Universidad de Los Lagos.

RANCHERA DE MADRUGADA

"al vino no lo vence ni la muerte"

Mi corazón de madrugada busca tu partida
En un gato negro que ha cada rato
                                      /cruza mi garganta.
Es preciso acaso renunciar a la luz que sopla
porque al vino no lo vence ni la muerte.
Tu imagen en la T.V. a tubos aparece
Escucho a Antonio Aguilar
                                      /en las radionovelas.
De nuevo el soñar con una piedra en el zapato
Y sin embargo, tu sombra queda en mí
Cual estrella en un lavatorio de agua.


David Preiss
(Santiago, 1973)

David Preiss

Es Licenciado en Psicología y Sociología por la Pontificia Universidad Católica de Chile. Ha publicado Señor del Vértigo (Mención Honrosa del Premio Municipal de Literatura en 1993), Y demora el Alba, y Oscuro mediodía. Ha sido becario de la Fundación Pablo Neruda y del Consejo Nacional del Libro y la Lectura. Estudia un doctorado en Psicología Cognitiva en Yale University, Estados Unidos.

JERUSALEM

Nunca se desvistió Jerusalem, siempre visité los brazos de sus
calles,
arrugadas,
elementales,
hundidas en la piedra;
siempre estuve en sus santuarios y bebí del sabor profano
de sus vísperas, siempre uní mi licor a sus mujeres,
nunca dejé atrás a sus umbrales, no partieron mis abuelos
ni los abuelos de mis abuelos en el largo clavel de las generaciones.

He cruzado el mundo sin dejar Jerusalem.

He desperdigado mi alma como una semilla bondadosa.
He amado en tierra extraña.
He besado mis labios con un carbón encendido
y todavía no enmudezco.
Mis pies se quedaron en la piedra y mis pasos rodean el mundo
como a una laguna sin saciar su sed.
Volverán a Jerusalem sin haber salido de sus puertas:

no tendrá luto mi corazón: serafines y centinelas celan su alegría
como a un mineral sagrado y escondido.
Sólo el mar implorará por visitar Jerusalem.
Por tocar la fragancia de su piedra.


Andrés Anwandter
(Valdivia, 1974)

Andrés Anwandter

Estudió Psicología en la P. U. Católica de Chile. Ha publicado El árbol del lenguaje en otoño (1996) y ha sido incluido en diversas antologías de poesía chilena actual. Actualmente dirige junto a Alejandro Zambra la revista de poesía Humo.

CLAVES PARA UN MONÓLOGO DE DOS

Caminábamos oscuros por la noche sola
de la mano de unos versos que cosían la boca
con un par de puntos a favor del silencio
-un juego de palabras-, la lengua
se hacía un nudo de hilo, para enredar
la metáfora de esas citas nocturnas
que se llevaban a cabo en parques,
cuyos nombres convertíamos en claves
o cruces para marcar el mapa
de nuestros desaciertos.

CENIZA

Fantasma de fantasma, fotocopia
que mira, ignora, inquieta, cada vez
más tenue en la solapa de su madre
-motivo ocasional de nuestra lírica-
imagen entre imágenes de archivo
marco para declaraciones públicas
graffiti en facultades de provincias
concepto de una "muestra colectiva"
papeles que levantan de la calle
los pasos apenas, el viento.
                                             Basura
que alguien barre, amontona, y luego quema.


Julio Espinosa
(Santiago, 1974)

Julio Espinosa

Reside en España desde marzo de 2001. Ha publicado los libros de poesía La soledad del encuentro, Las metamorfosis de un animal sin paraíso (Premio Villa de Leganés), la antología La poesía del siglo XX en Chile y la novela El día que fue ayer (finalista del premio Herralde 2006). Ha sido incluido en diversas antologías y revistas literarias. Es profesor de www.escueladeescritores.com desde 2003 y actualmente dirige la revista de poesía Heterogénea.

INCERTIDUMBRE

Certidumbre del pájaro que muere en la carrera hacia el infinito
del hombre haciéndose viejo para dormir
del río que no es el mismo río
de bóvedas sin luna
de la luz que capturan los ojos en la aurora.

Certidumbre de regiones que dan miedo
de historias que nos persiguen
de gente sola fumando en la penumbra
de la mujer enferma
de otro día que levantará los cuerpos
de la manzana cayendo hacia el vacío.

Certidumbre del viajero que se marcha para volver
de la ciudad y su locura
del vino rojo acabado entre amigos
de que hubo algún comienzo
del caudal que avanza que llega al mar.

Certidumbre del aullido que augura desgracia
de nuevos corderos que serán llevados al matadero
de pasajes solitarios
de bares abiertos a la medianoche
de niños jugando en cementerios
de no poder nombrarlo todo.


Carlos Henrickson
(Valparaíso, 1974)

Carlos Henrickson

Poeta y crítico literario. Ha publicado: Ardiendo (poemas), Y si vieras la mañana (cuentos y poemas), Aviso desde Lota (poemas), En tiempos como éstos (cuentos) y An Old Blues Songbook (poemas). Está próximo a editar La Orilla Inquieta - Poesía Contemporánea de Valparaíso. Sus trabajos, que incluyen narrativa, poesía y crónicas, han aparecido en diversas publicaciones de alcance nacional e internacional. En preparación: Jaunesse (poemas). Director de la revista electrónica El Ilustrado Internacional.

MUNDO ACECHANTE

A pesar de la fama mentirosa,
el fraile sufre: toma demasiado café en el día

y su conducta de noche no es de las que su iglesia
aprobaría: además es un ser de poco interés. Si alguna
vez hay que defender con guerra los bienes de la paz,

no lo va a llamar nadie, tampoco ahora
lo llama nadie, hace días

que no lo llama nadie.

A pesar de la fama mentirosa, el fraile
es débil y duda hasta
de su sombra. Sus cultos sombríos

se prestan a confusión por su desorden, son tomados
a broma como inútiles
en esta edad mecánica.

Pasea los domingos,
y nadie parece conocerlo: como si sólo

existiera en determinados momentos de oscuridad
y malas compañías; así que,
saca una corbata vieja, ropas de caballero, da lentos y ponderados
pasos por el centro; llama a una amiga
que tiene un hijo pequeño y va con ellos
a la plaza,

para que la gente vea en él una máscara como
la de todos,
y no esos rasgos incomprensibles
de la ritualidad.

El fraile es un buen hombre, piensa
el fraile, y no puede dormir,
y no logra
dormir.


Antonia Torres

Antonia Torres
(Valdivia, 1975)

Es periodista por la Universidad Austral de Valdivia. Poemas suyos han sido publicados en revistas nacionales y extranjeras, como en diversas antologías de poesía joven chilena. Obtuvo el primer lugar en el VIII Concurso Nacional Juvenil de Poesía, organizado por la SECH filial Concepción con El espejo verde, y el Primer Premio del Concurso Regional de Literatura "Luis Oyarzún" de la Secretaría Ministerial de Educación-Región de Los Lagos, por su libro Orillas de Tránsito. En 1999 publica el poemario Las estaciones aéreas (Valdivia, Barba de Palo).


SEGUNDA INMERSIÓN
Andre Racz en la memoria.

«La memoria arroja y deja en seco
una multitud de cosas retorcidas;
una rama retorcida en la playa,
devorada; lisa y pulida
como si el mundo rindiera
el secreto de su esqueleto,
rígido y blanco».
T. S. Eliot

Llevarse de la vida solamente
algunos tesoros encontrados en la arena:
trozos flotantes, boyas de madera, brillantes colores,
conchas, caracoles
los restos que sobreviven de un desastre náutico
los pequeños tesoros reunidos
                                                cada verano
                                                dispuestos a lo largo de la costa
para descifrar el paisaje.

Cada piedra tiene aquí su correspondencia
sus concavidades en mordisqueadas rocas,
se coleccionan piezas, redes
en donde cada espacio vacío del rompecabezas
quema como la sal
en los surcos de las manos de los pescadores.

Sólo restos,
pedazos dispersos de un libro benévolo
materia encontrada al azar para leer las señales,
el íntimo mapa de la existencia.


Pedro Montealegre
(Santiago, 1975)

Pedro Montealegre<

Periodista y Doctor en Lengua y Literatura Hispánicas de la Universitat Jaume I, en Castellón. El año 2000 es galardonado con el segundo lugar en el Primer Concurso Nacional de Poesía Joven Enrique Lihn. El año 2005 resulta ganador del IV Certamen de Poesía César Simón, en Valencia España. Mención honrosa en el premio Municipal de literatura de Santiago de Chile En 1999. Entre sus obras figuran: Santos subrogantes; La palabra rabia y El hijo de Todos. Artículos de crítica y poemas suyos aparecen en algunas revistas chilenas y españolas. Forma parte de la Unión de Escritores del País Valenciano. Reside en Manises, Valencia.

LA MORADA

1

No trates de hacer tu cama sobre el frío, que los gorriones dolerán:
yo tengo en mi casa unas jaulas con gorriones y se morirán todos
si es que tienes frío: y las jaulas torcerán sus barrotes sobre mi cara
si es que no te prevengo, si es que yo no te tapo con un trozo de pan.
Sobre un gorrión dormido en la estrella polar, yo no haré mi cama,
y no me haces caso. Tú no me sigues y caes sobre el viento,
y le mendigo a la noche un pedazo de cobija. Y te vuelves morado.
Le mendigo a los perros un trozo de piel para no ver tus dientes.
No trates de hacer tu cama sobre el frío ¡No estaré para lavarte!
No estaré para darte el vapor en la frente, leyéndote las aguas.
No estaré para contarte la saga de mis padres que un día partieron
a la aurora boreal -más allá de estos pastos- con zapatos de hielo.
Yo tengo en mi casa unas jaulas con gorriones y se morirán todos
si es que yo me olvido y no fundo los zapatos que tú te pusiste.

2

Yo tengo en mi casa una estrella de mar. Yo mismo la busqué:
puse aire en la alforja y fui a lo abisal a encontrar esa estrella,
porque la quería en tu barba, para que me vieras la albura
por debajo de la ola: yo quería también que tocaras la medusa
que me late acá adentro. Y si era dado de que a ti te gustara,
si es que te araba esa estrella y te la guardabas al fondo,
no tendríamos frío y cantaríamos la espuma igual que delfines.
Me dirías lo mucho que sabe una sal en los ojos: el mar,
ese ojo que espera tragarnos como yo. Tan igual. Otro ojo:
y espero tragarte. Y espero que sientas la estrella marina,
porque mi casa es la estrella, porque mi casa es el mar.
Y espero que haya un mar que te extienda hacia adentro.


Rafael Rubio
(Santiago, 1975)

Rafael Rubio

En 1994 fue antologado en 22 voces de la novísima poesía chilena, Editorial Tiempo Nuevo. En 1996 fue incluido en Poesía Chilena para el Siglo XXI de la Dibam. En 1997 ganó el primer premio del Concurso "Yo no me callo", organizado por la Editorial Los Andes. Publicó, en 1998, un adelanto de su libro Arbolando, en la colección Cuadernos del taller de la Dibam. Entre sus obras figuran: Madrugador tardío y Luz rabiosa. En el 2008 recibe el Premio Pablo Neruda.

AUTORRETRATO

Yo baquiano me coloco
saludablemente loco
yo cascajo soy, carajo
subo siempre para abajo
transeúnte que presiente
que lo mira mal la gente
yo soy cántaro quebrado
soy relámpago desierto
cierzo malo, malhadado
mal vigía de mi huerto.

SOLO

Más solo
que una lágrima
en el párpado de un muerto.


Gustavo Barrera
(Santiago, 1975)

Gustavo Barrera

Gustavo Barrera Calderón (Santiago, 1975). Licenciado en arquitectura por la Universidad Católica de Chile. Formó parte del taller de la Fundación Pablo Neruda en 1996. Entre sus obras figuran: Exquisite, Adornos en el espacio vacío (Premio Revista de Libros 2002, del diario El Mercurio), Carácter, integrada por los libros Primer orificio, Papeles murales y tapices, Mori Mari monogatari y Creatur.

AUTOPISTA NOCTURNA

Se me congelaban los hombros y las piernas
sentado en la parte trasera del automóvil

Observaba una casa precaria iluminada
lejana en medio de vastedades negras

Soñaba lo hermoso que sería vivir junto a esa luz
y respirar el calor de la leña en un aislamiento tal

Imaginaba una cama esponjosa y mis labios
sobre suaves labios femeninos y mi cuerpo
contenido por manos gruesas de hombre

Imaginaba cómo sería el amor
mientras aullaban a lo lejos
desamparados automóviles

La noche podía pasar y podía existir una mañana
iluminada por el sol si permanecía lo suficiente

Otra vez el frío se colaba por la ventana

Dejé de imaginar y noté que el automóvil no se detenía

La casa iluminada que se encontraba cada vez más lejos
se convertía en un pequeño punto cercano al horizonte

Yo tenía miedo de regresar a una ciudad que no conozco

Se me congelaban los hombros y las piernas
sentado en la parte trasera del automóvil

Yo era un niño

El automóvil lo conducía mi padre
que era yo mismo más grande
y a su lado mi madre
era yo mismo vestido de mujer


Damsi Figueroa
(Talcahuano, 1976)

Damsi Figueroa

Es egresada de la carrera de Pedagogía en Español en la Universidad de Concepción. En 1994 publica su primer libro Judith y Eleofonte. Sus poemas han sido incluidos en diversas antologías. El año 2000 publica textos inéditos en revistas literarias, tales como Trilce, de Concepción; Archipiélagus, de Valparaíso, y Vox, de Buenos Aires. En el 2003 aparece su obra Cartografía del éter.

AUTORRECONOCIMIENTO

Yo no soy la que se pierde
tan pronto como se la encuentra
El amor en mí no se toca
se escribe
Yo no soy la piadosa con los hombres de poca fe
no intercambio los calzones con nadie
En cambio asumo la desvergüenza
de una desnudez colectiva
en una casa de playa
o en una playa a secas
Yo no escribo para nadie
aunque intente escapar
y evite sacarte al baile
tus malabares y piruetas
siempre exigen un aplauso cerrado
es decir, una palabra
Yo no me complico la vida
omitiendo adverbios y conjunciones
Patino por la hoja y tapo los surcos amargos
con la sangre de mis amigos
Yo no hago el amor
lo desarmo
por el puro gusto de volverlo a armar
una y otra vez
hasta tener sexo
para olvidarme del amor
y de todos ustedes


Marcelo Guajardo Thomas
(Santiago, 1977)

Marcelo Guajardo Thomas

Es periodista de la Universidad de Santiago de Chile y Magíster (c) en Literatura Chilena y Latinoamericana de la misma institución. Ha recibido diversos reconocimientos como: primer lugar del Concurso Nacional de poesía para jóvenes Armando Rubio Huidobro y el primer lugar del concurso nacional de poesía Dolores Pincheira Oyarzún. Ha publicado: Teseo en el mar hacia Cartagena y epílogo de la aventura y El dolor de los enjambres.

EJEMPLO DE EXTRAÑAMIENTO

Cualquiera de estos autos en la lenta procesión junto a la playa
sus luces bajo tu departamento que circunda, tomado del vértice hacia la grieta
flotando sobre los riscos, en la niebla, que de pronto escoge su gobierno.
El extraño anochecer de la luz en una ciudad futurista a punto de desplomarse
a unos kilómetros de la virgen negra en la gruta serpentearte. Advierte.
El zumbido que se extiende desde las dunas, al agujero de piedra
donde las langostas crecían al amparo del esmero y el vértigo.
De que te extraña que los golpes vengan de las paredes
que este único ruido venga del tibio acantilado interior.
Que desgano trabar la piedra que desciende hasta su desembocadura, Lijar
otra vez los sentimientos. La exasperante redondez de la piedra de río
inservible al final de su viaje.


Gloria Dunkler
(Pucón, 1977)

Gloria Dunkler

Poeta y narradora que ha ido dando voz a la colonización y asentamiento principalmente germano en chile. Sin obviar las relaciones que se producen con el chileno, con el mapuche. Estudió Pedagogía en Lenguaje y Comunicación, titulada en la Universidad de la Frontera (Temuco). Por su obra ha recibido diversos reconocimientos. En Santiago, cursa la carrera bibliotecología. Ha publicado Quilaco seducido.

SAUCES FRENTE A LA PLAYA

Estamos en el centro de la arena
y has decido enfrentarme, domar el corazón de esta foránea.
Pronto soltarán a la bestia de su jaula,
hambrientas, las felinas se pasean.
Pero tú lograrás vencer el enojo,
zafar de sus artimañas, darle vuelta,
acallar sus fauces con un golpe de tu escudo,
empujarla a tu red, mansa y overa.
Apuesto mi alma, auguro la victoria,
imagino que soy domada por un beso tuyo,
que rasguñas mi monte, que talas mi arboleda.
Que me tienes en prisión, sumida en arenales,
que me induces al amor
recostada sobre piedras calientes.


Ivo Maldonado
(Talcahuano, 1978)

Ivo Maldonado

Promisorio poeta y dramaturgo de la Octava Región. Estudió Licenciatura en Castellano y Comunicación Social, en la Universidad del Bío-Bío, sede Chillán. Entre sus obras figuran Anamorfosis, Pequeña antología de la nada y Canción de un astronauta. El año 2002 viajó a Perú invitado al Encuentro Internacional de Escritores realizado en la ciudad de Chiclayo.

MI NOVIA ES COMUNISTA

Mi novia es comunista y yo la quiero demasiado
Como para decirle la verdad
Me insiste que la acompañe a protestas
Y manifestaciones, en donde siempre
Terminamos mojados o en alguna comisaría de la ciudad
Yo quisiera que me entendiera
Y que se diera cuenta
Que a mí me da lo mismo la Dialéctica
De Marx o la Revolución Rusa de Lenin
Pero qué puedo hacer
Ante tanta belleza imponible
Ante esos labios quién puede decir que no
Quién puede negarse a los golpes y el agua
Y a sus ojos de cristales pidiéndome por favor
Así que ahora yo también soy un comunista
Uno de esos que lanza panfletos y busca militantes
Uno de esos que no duerme por las noches
Pensando y preguntando
Si el amor es lo más importante en el amor


Héctor Hernández
(Santiago, 1979)

Héctor Hernández

Es Licenciado en Letras con mención en Literatura y Doctor en Filosofía mención Estética y Teoría del Arte. Entre sus obras figuran: Objeto/Reflejo, No! y Este libro se llama como el que yo una vez escribí. Ha recibido importantes premios entre los que destacan: "Mustakis" (1999), "Concurso Nacional de Literatura Joven" (2000), "Poesía On Line" del Instituto Nacional de la Juventud e "Instituto de Letras" de la Universidad Católica (2001 y 2002). Algunos de sus textos han aparecido en antologías y revistas literarias nacionales y extranjeras. En el 2009 obtuvo el premio Pablo Neruda.

Las rodillas de mi madre se me aparecen en sueños Con súbito pavor salgo corriendo de mi casa en llamas Veo las rodillas de mi madre bajo la noche porque la noche es como una manta de rostros indios Mi abuelo conocía un dialecto mapudungun Mi madre todavía habla con los muertos La noche está repleta Vivo en La Colina de la Sorpresa Sus rodillas están secas y pálidas No me olvido del dolor de nunca haberme pateado el espasmo ¿porqué tenían que aparecerme en sueños? Una mujer le dice a otra en nombre del señor su esposo va a volver Una loca le dice a los niños ustedes son bonitos ustedes son más locos que yo Oigo Escucho lo que hablan estas mujeres mientras pienso en las rodillas de mi madre que se me aparecieron en sueño Estoy estremecido Un peregrino le dijo a alguien que si los perros ladran es que se cabalga ¿qué quieres de mí? ¿que también diga algo? ¿acaso recordar la vez que incendiamos nuestra casita?

*****

Anoche volví a soñar con las rodillas de mi madre Siento el mismo miedo Cierro los ojos pero esas rodillas son un sueño y permanecen Mi madre ahora hablaba con los pájaros Les decía que me mantuvieran lejos mientras ella llevaba el fondo de mi corazón a la última de las montañas conocidas en El Desierto de la Ceniza y lo enterraba Me dan tantas ganas de llorar Esta vez no sólo veo sus rodillas Veo también sus muslos Cierro los ojos pero esos muslos son un sueño y permanecen Los pájaros traen amarrada en sus alas una maravilla que se llama Fuego Paralelo ¡Qué terror! No son solamente sus muslos También veo su… vulva e introduciéndose en ella hay una mano haciendo señales a la muerte Esta noche que es la única sigue repleta de misterio Esa mano es la de mi padre y ahora le odio también


Arnaldo Donoso
(Chillán, 1980)

Arnaldo Donoso

Estudiante de Pedagogía en Castellano en la Universidad del Bío-Bío, Chillán. He realizado lecturas universitarias y en bares con otros amigos. En sus propias palabras: “No he recibido premios, no he participado en concursos, ni becas, a lo más tengo crédito universitario. Dos proyectos de dramaturgia: El perro y El espejo (2003-2004)”. Los textos que se presentan pertenecen al trabajo en preparación Aproximación a la condición anómala y oblicua del lenguaje.

LA CIUDAD
(Fragmento)

La ciudad es. No cabe duda.
“Ser” es el único verbo atributivo puro, semánticamente vacío.
El vacío es una visión aproximada y categórica del caos.
En la ciudad hybris y némesis son los dos espejos del creador y sus respectivos reflejos.
En la ciudad némesis e hybris son los dos reflejos del creador y sus respectivos espejos.
Esto es algo confuso.

La ciudad, ya se dijo, está inhabitada, pero no se ha sostenido esta aseveración.
La ciudad reemplazó la subjetividad particular del poeta contemporáneo actual
Por connotaciones de otras unidades independientes.
Así, la ciudad está habitada sólo por connotaciones de otras unidades textuales.
La única forma que puede adoptar la ciudad es la del hexágono,
Que es la única forma de la imperfección.
La ciudad fue comparada con una ecuación cercana al caos.
Ha de esto mucho tiempo.
El tiempo ha de ser una preocupación constante para el poeta contemporáneo actual.
El tiempo distorsiona las apariencias, las superficies y secuestra
Los fragmentos de la ecuación y los instantes, es decir, los silogismos.
Por lo cual es una de las formas del caos, del movimiento imperfecto y del espejo.

Esta ciudad será una cromatización fragmentada hasta la ubicuidad.
La oscuridad del intersticio por donde los visitantes contemplan
Formas hexagonales que simulan edificios suspendidos en algo que simula ser el aire,
Gradúa lo ubicuo, lo divide en cuadrantes.
Un bloque aislado del conjunto, es una ecuación fragmentada.
La gran ecuación, es el hexágono; concéntrico con otro en su interior y otro en su interior
Que a su vez lleva una esfera en el centro. Esa esfera transgrede la [im]perfección
Del hexágono.
Hahn y otros precisan que una figura es un espacio con forma.
No se dirá más con respecto a las figuras y las formas básicas. [Físicas.]

La cara anterior de la letra es lexis, y existe un límite hasta el cual puede ésta
Llenar la música que cobija un cuerpo textual.
A eso podemos llamar alevosía poética. O, escuetamente, competencia fonotáctica.
Arte en su expresión más depurada, oído de mercader en busca de oídos. En busca del Otro.

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Texto, Copyright © 2010 Selección y prólogo de Mario Meléndez
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20 de enero de 2010

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