Jorge Cadavid


Pamplona, Colombia, 1962. Estudió Lingüística y Literatura en la Universidad de su ciudad natal, se especializó en Literatura en la Universidad Javeriana de Bogotá y se doctoró en Filosofía en la Universidad de Sevilla, España. Es autor de tres volúmenes de poesía: La nada (Universidad de Antioquia, 2000), Un leve mandamiento (Trilce Editores, 2002) y Diario del entomólogo (Fondo Editorial Eafit, 2003). Publicó una antología del poema breve bajo el título de Ultrantología (Cástor y Pólux, 2003). Es profesor de Literatura Hispanoamericana en la Universidad Javeriana. Colaborador del Boletín cultural y bibliográfico de la Biblioteca Luis Ángel Arango y de la Revista Universidad de Antioquia. Ganador, en 2003 del Premio Nacional de Poesía Eduardo Cote Lamus, con su libro El vuelo inmóvil.



La casa

La casa se estira

en la huida de la luz

se disuelve en blancura

en la entrega horizontal del día

Alguien cierra las ventanas

y aprisiona la soledad


Giorgio Morandi

La simplicidad melancólica de la botella

La humildad resplandeciente del embudo

La discreción alumbrada de la jarra

Y nada más. Nada más que la infinitud de una taza

que el extraordinario instante de una cafetera

que la mágica normalidad de un vaso

Pero sobre todo la trepidante verdad del blanco

ese espacio entre las cosas que es muda presencia

ese vacío que amenaza con volverse luz


Contra-canto

El camino que hace la hoja al caer

no conduce a ninguna parte

Nadie sospecha que existe

un sendero invertido en el aire

y que alguien viene por él

Quizás una hoja opuesta a su destino


Escritura

La luz se repliega

sobre la mesa

como un signo errante

De regreso corta el pan


Mística seca

I

En el delta de un río de polvo

todas las palabras desmoronadas

II

La piedra se evapora

en un punto exacto de luz

III

Esa palabra se enmagrece

y se afila como una orilla

IV

La palabra sobre los arenales

errante se eleva


Sufí

Cada día será el primer día

Cada noche la primera noche

No despertarás al despertar

No soñarás al soñar

Acertarás diciendo sí

Y acertarás diciendo no


Anatomía del viento

I

¿Hay algo más real

para el viento

que esas velas izadas?

II

Los veleros reposan

pero el pensamiento

continúa agitándose


Elegía

El viento sopla

dentro del pájaro

Hay tantas hojas

muertas en su corazón


POÉTICA

El árbol se narra a sí mismo

Los troncos se ladean

azotados por el viento

Los capullos germinan

Atrás los frutos resplandecen.

El tiempo de exposición

es toda la vida


Hipótesis del paisaje

Las palabras se asemejan a las piedras

una apoyada en otra

van formando un muro

Las casas se levantan con piedras

Las piedras caen

Las casas se desploman en ruinas

Los hombres a veces se sostienen

erguidos sólo por una palabra


blog comments powered by Disqus