TASOS LIVADITIS

        TASOS LIVADITIS (1922-1988)

 Poeta de la Generación de Posguerra, muy querido por los jóvenes poetas. Empieza a estudiar Derecho, pero se ve obligado a interrumpir sus estudios al inicio de la Ocupación alemana. Comienza entonces su activismo político y su apego y apología al comunismo. De 1948 a 1951 fue exiliado y encarcelado en islas griegas como Makrónisos, junto a otros escritores como Yannis Ritsos y Aris Alexandru. Publica una treintena de libros de poesía. Hasta principios de la década de 1970, su obra está vinculada a la denuncia social y el compromiso político, pero a partir de 1972 su poesía se hace más existencial e intimista. Recibió el I Premio de Poesía en el Festival Internacional de Varsovia en 1953, el II Premio Estatal de Poesía en 1976 y el I Premio Estatal de Poesía en 1979. 

Enlace Centro Nacional del Libro de Grecia (EKEBI)



 

LA ESPERA

     Había un joven demacrado, estaba sentado en la acera, era invierno, tenía frío. «¿Qué esperas?», le digo. «Otro siglo», me dice.

      Y nevaba muy tranquilamente, como sobre una tumba.

 

DE FIESTAS

     Víspera de Navidad, los tres Reyes Magos caminaban todavía, en el salón de la casa paterna la señora Kula había evitado el cataclismo y ahora, envejecida, me impartía como tranquila enfermedad su deplorable francés. Desde entonces, me quedó esta pasión como gloria póstuma, por eso entraba en las tiendas y les narraba tantas calamidades que los días empezaron a envejecer y en otro tiempo ponía bien el mantel, a pesar de que yo no comía más que mis entrañas –además, una vez me encontré con un conocido mío en la calle: «Tengo noticias agradables», me dice, «¿Qué?», le digo, «¿Han resucitado los muertos?». Desde entonces, me dan miedo las palabras. ¡Para qué más frustraciones!

 

             ¿QUÉ HAREMOS EN INVIERNO?      

Algunos se paraban junto a la verja, no se veían sus caras, sus gestos imprecisos, como si insinuaran también algo más, oh amistades, con cosas oscuras y el viejo abrigo raído de María con sus grandes hilachas como hortensias, la casa a media luz.

      Las historias más verdaderas son aquellas que no recuerda nadie. 

 

GRANDES ÉPOCAS 

Cada vez que anochece, el aire huele a madreselva, como si hubiésemos sido olvidados hace tiempo, los tranvías con un ruido a hierros, tuercen la esquina y se pierden; un espejismo, por supuesto, los tranvías hace tiempo que han sido suprimidos.

Y los que cruzaron al atardecer encorvados eran bellos porque habían sido vencidos. 

 

LA AVENTURA 

También podría escribirse alguna vez la conmovedora aventura de una mujer a la que se le cayó la aguja en el suelo, luego se arrodilla y empieza a buscar, allí se encuentra con su antigua vida: sueños perdidos, errores, muertos, pero la aguja ha de encontrarse, el vestido entregarse, Cristo crucificarse y la mujer busca, busca hasta volver a encontrar la aguja; entonces se levanta, se sienta agotada en la silla y sigue cosiendo, mientras llora en silencio al comprender, de repente,

        que no hay retorno…

 


Incluido en las antologías:

  • AA.VV., Once poetas griegos. México: Ed. El Tucán de Virginia, 1994. 103 págs.
  • Castillo Didier, M., Poetas griegos del siglo XX. Selección, traducción y estudio crítico. Caracas: Monte Avila Editores, 1981 (2ª ed. en 1991). 420 págs. 
  • Morfakidis, M. y Pociña, A: Poesía Grega do século XX. Santiago de Compostela, ed. De la Presidencia de la Xunta de Galicia, 1994, XLVII + 371 págs.

 

Poemas traducidos al español:

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