ZANASIS TZULIS

        
        ZANASIS TZULIS (1932-2010)

Poeta del Epiro. Estudió Pedagogía en Ioánnina y en Atenas. Siguió estudios de psicología, psicoanálisis del arte y de literatura contemporánea en Francia. Se hizo Doctor en Psicología con una tesis sobre Kafka y fue profesor en la Universidad de Tracia. Sus poemarios no llegan a la decena. Su poesía, con referencias continuas a la naturaleza griega, tiene influencias del surrealismo y también de Kafka.   

 

Enlace Centro Nacional del Libro de Grecia (EKEBI)



 

 

ES IMPOSIBLE QUE ME ACOSTUMBRE

A QUE HAS MUERTO EN TODAS LAS PALABRAS

 

Se llenan en las esquinas de pelaje las cosas

que perdieron tu mano

y digo de coger tus costumbres

que han madurado dentro de mí

                también recipientes que tosen

 

no reclamados, anochecidos en nuestra garganta,

y traerlos bajo tu tierra

con tus abiertas fermentaciones

y tu aliento

                               arándome

 

porque es imposible que me acostumbre

a que has muerto en todas las palabras

 

 

LAS CASAS SON INTERNOS DE SU LOCURA

 

Las casas vacías se suicidan de otra manera

matan uno a uno sus órganos

pero no se hacen cadáveres

 

palidecen desde la garganta hasta abajo

y unas son almas, otras fantasmas

otras abren desde abajo la trampilla

 

y sobran en el horizonte

 

y unos las llaman fugitivos

otros suicidas

 

y éstas son internos de su locura

 

 

EL POETA OCULTA ASESINATOS DE HURONES

 

Bajo la hierba de sus extremidades y las lluvias

y sobre todo en las cavidades del hipogastrio

el poeta oculta asesinatos de hurones

que contribuirán a los honorarios de invierno

 

porque un poeta con entrañas abiertas

es lugar sitiado por los cazadores

 

como también toda fuente en mitad de un bosque

 

 

LAS COSAS NO FALTABAN DE LAS PALABRAS

NI POR SUPUESTO TAMPOCO DIOS

 

Entonces las cosas no faltaban de las palabras

ni por supuesto tampoco Dios que las veía a diario

no desde arriba que decimos sino que ponía su mano

y las corregía continuamente mientras atravesaba de arriba abajo el pueblo

y respondían al guarda forestal (y éste no paraba)

con él charlaban hasta tarde y donde se sentaban cavábamos con sentido

 

y recogía cada cual según su peso

 

si además sucedía que se estropeaba una palabra

caía la noche y una casa

 

cosa rara que lo sabíamos y lo evitábamos 



En la antología:

  • Moreno Jurado, J.A., Antología de la poesía griega: desde el siglo XI hasta nuestros días. [tr.by]: José Antonio Moreno Jurado. Madrid: Ediciones Clásicas, 1997. 818p. 
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