Selección de poemas de Poemas para recitar en casa de Marcelino Triana

Quisiera una mujer
de grandes ojos
para que su fulgor
me ayude a disipar
las sombras que me asedian.
Quisiera una mujer
que ría mucho
para que sostenga
mis momentos de alegría.
Quisiera una mujer
con muchos dientes
que sea capaz de morder
la tristeza y el dolor que me habitan.
Quisiera una mujer
con tantos labios
que al rozarme
pula las rugosidades de mi alma.
Quisiera una mujer
que sea como una niña
que haga sus tareas
sobre las páginas en blanco
del cuaderno de mi vida.

Para describirte cuan bella eres
no necesito recurrir
a la teoría métrica del verso,
me bastan las medidas de tu cuerpo
que toma mi piel sobre tu piel.

Para qué envidiar
al colibrí en la flor
si tengo Flor
la dulzura de tus labios.

No permitiremos
que en nuestra casa
se instalen
las telarañas del aburrimiento.
Ni que con nuestros cuerpos
haga de las suyas
la úlcera escandalosamente dolorosa
e incurable de los celos.
No los dejaremos entrar.
Pero si un día
asaltan nuestro hogar,
los botaremos por la ventana abierta
por donde expulsamos las dentelladas del hambre.

Palomas de inocencia
mensajeras.
Anticipo de la inmortalidad
prometida por los dioses.
Despensa inagotable de esperanza.
Consagración de la ternura.
Prórroga
en el discurrir de los sueños.
Ascenso de cohetes
en círculos alegres
que iluminan la penumbra de mi vida.
Escuchadme:
el mundo no es siempre
como lo pintan.

Quien puede resistir
la ansiedad de tu mirada?
la turbulencia de tu ritmo,
el oleaje impenitente
de tus senos ofrecidos
o el perfume salitroso
de tus emanaciones?

Por nuestra epidermis
caprichosa
aletea la ternura.
Por la oreja
penetra el susurro
de las ardientes voces.
Se escucha el aullido de las entrañas
donde crecen
las algas amarillas y rojas del deseo.
Manos aladas rodean tu cintura.
II
Nudo ciego de amor.
Brasa roja turgente de tus senos.
Suave musgo acariciado.
Hoguera abrasadora de tu sexo
abierta a la pasión y al goce.
Cauce por donde corre
la lava ardiente del placer.
Tropical vegetación
de flores y frutos
en cuyas copas
bebe mi corazón todas las mieles.
III
Ganamos y perdimos
todas las batallas.
Tendidos e inermes en un mar se silencio
escuchamos las encrespadas olas de la sangre.
Para entonces,
la noche solo fue una tenue sombra
y un hilillo de sol
descubre un arco iris en tu pelo.
IV
Amanecí
prisionero de tus labios
después de extraviarme
y extasiarme en tus resabios
y de mandar todo lo demás
al mismo diablo.
Te quedaste
en la memoria
de cada uno de mis poros
y en todos los poros de mi memoria.

Que venga el viento y me libere.
Que me transporte al murmullo limpio
del agua en las quebradas.
Que mis palabras no sean versos
sino pétalos
que hagan florecer la madrugada.

“Aromas de pieles cósmicas en Marcelino Triana”
Germán Vargas Cantillo (“El Heraldo” de Barranquilla, noviembre 1989).
Les dejaremos
los partidos y la guerra
a los que a pesar de veinte siglos de existencia
aún se regocijan con el poder...
el poder sentirse más
que los demás.
El querer ser
solamente ellos
y nadie más.
Los dejaremos
enredados en sus discusiones
y discursos inútiles.
Ya a nadie
le va a sobrar tiempo
para escucharlos.
Porque al fin todos vamos entendiendo
que juntos y cada uno
somos los alfareros
de nuestro propio destino.
Pero si a pesar de todo
ése día todavía está lejano
los dos estamos cerca
y hace años luz
que construimos
nuestro propio universo
tejido con cada fibra
de nuestra piel.
En ese espacio
de nuestro amor celeste
no caben las compraventas
de sus odios,
ni la contaminación
de sus mentiras
ni la polución de la desdicha.
Solo hay lugar
para las galaxias infinitas
de nuestras caricias
y para los soles
que en sucesión sin alfas ni omegas
forman el combustible
de nuestro amor eterno.

Pasa,
pasa pronto, veloz.
Que llegue la hora del sembrador.
Que nos toque el turno a los que soñamos
que la guerra es una historia que ya fue.
A los que nada sabemos de exterminios
ni de técnicas que arrasan tierras y hombres.
A los que preferimos el olor de las flores,
al olor de la pólvora,
el rasguear de tiples y guitarras
despertando a la novia enamorada
al estruendo del fusil
durmiendo para siempre al hermano o al amigo.
A los que vamos a templar y afinar las cuerdas
de nuestros sentimientos más hermosos
para que un día suenen
en el concierto
de la confraternidad universal.
Copyright ilustraciones:
Mario Ayerbe González:
La mujer que yo quiero
Métrica
Flor Inés
Poema para recitar en la casa
Hijos
¿Quién?
Que venga el viento
Antonio Correa Grisales
Éxtasis
Segundo Arístides Huertas Torres
Amor Celeste
Pasa veloz

Marcelino Triana. Abogado de la Universidad Libre de Bogotá, con especialización en Derecho Procesal de dicha universidad. Exmagistrado del Tribunal Administrativo del Huila.
Publicó en coautoría los textos poéticos: “Poemas de la Cueva” en 1984; “Silabario” en 1986; “Cuatro Rutas de Palabras” en 1989 y el audio-libro "Cinco Voces" en el 2004. El Instituto Huilense de Cultura editó en 1994 su libro antológico “Caminante de Sueños”. Igualmente ha publicado los textos jurídicos “El Proceso Ejecutivo Contractual Administrativo” en 1999 y en 2018 "El Proceso Ejecutivo ante la Jurisdicción Contencioso Administrativa y el Cobro Coactivo", publicados por la editorial Doctrina y Ley de Bogotá.
En el año 2011, conformó, coordinó, diseñó y editó el libro de arte y literatura: “De la sombra a la luz imágenes del secuestro” de Mario Ayerbe y Fernando Soto Aparicio, que obtuvo el Primer Lugar en Diseño de Portada y Mención de Honor como mejor libro de Arte en el International Latino Book Awards, en el Instituto Cervantes de New York, en el año 2012; así como el "Primer Lugar como Mejor Libro Político de Actualidad" en el año 2013, en el citado concurso. En el año 2025 el Fondo se autores Huilenses publicó su libro “Carta de José Eustasio Rivera al laboyano Simón Elías Arboleda Cuéllar y ganó el Concurso Departamental de Literatura del Huila con el ensayo “Persecución a Rivera antes y después de La Vorágine”. La revista Paideía de la Universidad Surcolombiana de Neiva publicó en dicho año su artículo ¿Rivera un perseguido político?
Desde el año 2012 dirige la revista de la "Fundación por la Huilensidad Jorge Villamil Cordovez", siendo el autor del proyecto que logró la declaratoria del Museo Villamil como "Patrimonio y Bien de Interés Cultural del Departamento del Huila", en el año 2015.