
Selección de poemas de Preámbulos y Ausencias de Javier Claure
Cenicienta de mi vida
A mi hija Alicia Martha
Quise escribir
las palabras más bellas de mi vida
sin buscar más destino
que dejarse llevar por la tinta
escribir por ejemplo
de la pintura celeste de tu cuarto
de las gaviotas que tragan ausencias
de tus muñecas que sueñan con la luna
de la calidez de tus frases cuando me hablas
en resumidas cuentas:
de ti, cenicienta de mi vida
que día a día inundas mi existencia
con melodías que animan mis sentidos.
En esta hora de levante
de oleaje espumoso
que huele a hierba fresca
quiero gastar el tiempo
en tardes en que se toca casi el cielo
en días en que se sabe
que algo bueno ocurre en la Tierra.
Por eso quise redactar
una carta que rompiese
el odio entre los pueblos
que inaugurase las leyes
que protegen a los niños
de tal manera que quién la leyese
quedase paralítico por varios días
que llorasen y riesen a la misma vez
como en el circo
cuando habla el payaso triste.
Debería contar mis pasos
desde el momento
en que corté el cordón umbilical
y me regalaste el tiempo
con el reloj de tu pulso
amasijos del milagro dorado
que en mis quince abriles soñé
cuando tú; eras imaginación tierna y pura
bajo un cielo multicolor
y rituales inocentes
que llegaban a mi puerta.
Yo estuve entonces
en la casa de la abuela
cazando mariposas, abejas negras y amarillas
subía al cerro a jugar con las piedras
y en la colina más alta
hacía fuego con tus manos
una gran colilla encendida
que alumbraba la ciudad en agosto.
Mi querida ratonita de peluche
eres el verano, la libertad,
la lluvia que cae a las rosas,
a los limoneros y jacarandas
pluma pisada por un colibrí.
Eres el aire que entra a mis pulmones
la llave de las paredes de mi corazón
de los pliegues de mi alma
la estrella del camino
contigo nazco nuevamente
a la vida bella y dolorosa
soy militante del universo
mis ojos son fuego
mis pómulos invencibles
cuando me crece la barba.
Ayer es hoy día
rujo como trueno enfurecido
para romper la mentira
y zanjar la distancia
de este mundo equivocado.
Te quiero tanto
que me duelen los huesos cuando suspiro
duele mi carne con tu carne
mis brazos crujen con los tuyos
en el instante
que tienden la cobarde emboscada.
Si tú supieras
de mis cicatrices a flor de piel
de mis fracasos y progresos
si tú supieras
de mis viajes nocturnos
cuando te cubro con mis brazos
y te llevo en mi alfombra mágica
si tú supieras
que vivo contigo a mi lado
y te saco a pasear por senderos floridos
si tú supieras
que los bosques me conversan de ti
y se me llenan los oídos con fábulas de amor.
Cuando sepas la verdad desdoblada
nos guiñaremos el ojo
como símbolo de triunfo
y en mi regazo me dirás
papá: he guardado acordes
que sonarán en el momento justo y necesario
Hace unos días
te compré un traje de Blanca Nieves
con lentejuelas plateadas
un anillo de corales para que luzcas
un sol de cobre para tu pelo
y quiero pedirte
que me envíes un dibujo
las golondrinas una estrofa
las azucenas puntos, comas, acentos
y con tu voz de muñequita porcelana
cuando los malhechores estén durmiendo
se convertirá este poema
en patrimonio de la humanidad.
Fuego, viento y mar
El agua es el agua como el fuego
somos amantes ardiendo
en algún lugar a escondidas
y los poetas escriben a la luna.
El viento es el viento como el mar
llevamos el tiempo en el hombro izquierdo
divulgamos ilusiones y amarguras
mientras las nubes pasan como rayos.
El trueno es el trueno como la tierra
somos fuente cantarina a la vida
dormimos en el tronco de un abedúl
y anidamos sueños en sus hojas.
Giramundo
De todos ya me fui
adherido al movimiento
y lejos de mi propio cuerpo
dejo atrás toda mi vida
nada quiero, nada tengo
nada dice mi desnuda brújula
en el laberinto sideral.
Peregrina es mi marcha
en esta excursión sin retorno
viene la veleta al encuentro
y nos vamos en dirección
perpendicular al ayer.
Ya estoy ausente
llevo un tiempo
en este rompecabezas
con los ojos comidos por el gato
y los pies carbonizados
camino a tientas
hacia el centro de lo inexistente.
Estoy aquí
viajando en el oscuro fotón
de las mil y una noches
y quiero decirles
que no he paseado por los parajes
donde los perfiles
tienen la sonrisa de ceja a oreja.

Javier Claure Covarrubias nació en Oruro, capital folklórica de Bolivia. Es periodista, sociólogo y poeta boliviano-sueco. Fue uno de los organizadores del Primer Encuentro de Poetas y Narradores Bolivianos en Europa (Estocolmo, 1991). Ha estudiado informática en la Universidad Real de Tecnología de Estocolmo (Kungliga Tekniska Högskolan) y en la Universidad de Uppsala (Suecia). También estudió matemáticas en la Universidad de Estocolmo, casa de estudios donde además obtuvo una Maestría en Pedagogía y una Licenciatura en Sociología.
Formó parte de la redacción de las revistas literarias «Contraluz» y «Noche Literaria». Sus poemas han sido publicados en varias antologías. Ha participado en diferentes festivales internacionales de poesía. Durante los últimos 15 años ha asistido al discurso del Premio Nobel de Literatura en el salón de la Academia Sueca. También ha asistido a las charlas del Premio Nobel de Literatura en la Biblioteca de Rinkeby, evento que se lleva a cabo, cada año, en colaboración con los alumnos del Colegio Askeby y Bredby. Ha escrito extensos artículos relacionados con el Premio Nobel de Literatura.
Publicaciones: «Preámbulos y ausencias» (2004), «Con el fuego en la palabra» (2006), «Extraño oficio» (2010), «Réquiem por un mundo desfallecido» (2014), «De Escandinavia a los Andes» (2016) y ¿De qué espejo está hecha la vida? (2024).